sábado, 9 de febrero de 2013

Solo es un reflejo.

Con valor, seré más raudo que un río bravo, tendré la fuerza de un gran tifón, con la energía del fuego ardiente.




Son malas rachas dice la gente, es la rutina dice tu otro ser, es la observación piensa tu mente, quizás llegó el momento de enfrentarse a los verdaderos retos dicta el corazón.

Harás un hombre de mi, y seré el mejor para ti, no puedo ya ni respirar, como desearía saber nadar en este mar intrépido lleno de grandes olas espumosas, que bailan al son del fuerte viento y de sus roces con las grandes rocas, intentas coger lo que sea y lo único que pillas son trozos de madera temporales, las pierdes y vuelves al mismo reto, adelante y aguanta, mejora tus pulmones, que no se note tu falta de atención y falta de control. Aunque hoy sea un patético sé que harás un hombre de mi, me darás tu mano una vez más y me llevarás a la cima con ayuda de mi intelecto y mi gran ignorancia, así solo sabremos donde ir cuando más nos necesitemos, ese lugar donde la tormenta cesa y esos suelos dejan de ser resbaladosos para mis torpes piececitos y nos sentemos en aquella orilla cálida, y las caídas del sol solo sea lo mejor del día.



Pasión, deber, valor, virtud, pues tú ya lo lograste, ahora yo.

lunes, 21 de enero de 2013

Tocarte por dentro, besar.

Una idea, un continente, una mirada.


¿De quien es este cielo? ¿De quien?




La pequeña Alicé con el paso del tiempo fue poco a poco consumiéndose sobre sí misma, una fuga le hizo pararse en sí, gritar S.O.S no le servía de nada, ya que nadie nunca acudía a sus indicaciones de luz, humo, fotos y palabras.
Decidió caer sobre sus pies y pensar lo que le vendría delante, que los cambios siempre tienden a ser buenos, pero los malos, por muy malos que sean, algún fin tienen, que su significado lo tiene que buscar, tiene esa gran manía de buscarlo todo, sus por que y sus broncas, de por que se siente de esa manera, que solo quiere gritar y escapar de su monotomía, echar en falta tantas cosas del pasado, notar la ausencia de cosas, palabras, hechos, costumbres, reacciones, personas... y no asume que esto sea así, no lo quiere aceptar, y se basa en dar patadas a todo lo que pilla, llorar de rabia, enfadarse con el mundo y huir.
(Siempre huir...)
Cayó en la cuenta de su inestabilidad emocional va conjunta en todo, a lo largo del día si ha sentido una enorme alegría en un rango de 14 horas máximas, las otras 10 sabe que acabará mal, y si eso, derramando lágrimas sin saber ni la causa, dudar 24 horas del día porque en todo momento tiene ese nudo en la garganta que le persigue a cada rincón de cada lugar, le gusta esconderse y que nadie la vea, pero cuando no puede tiende a vivir en un silencio, agachar su mirada, reír con fuerza y timidez, sentirse alejada, y poco a poco ir huyendo, sus párpados cada vez le pesan más, notar rechazo donde no lo hay, y un sin fin de gilipolleces que pasa por su pequeña mente llena de ideas de un futuro no muy lejano.

Le encanta jugar con la gente, en su buen sentido, y que estos le correspondan en su diversión, poco a poco ve que cada vez está menos saturada, le faltan momentos por vivir y seguir, por plasmarlos y volver a resucitar esa pequeña parte derrumbada, ya en ruinas.


Es su manía el culparse de todo.
Y gritar en braille "socorro"

viernes, 2 de noviembre de 2012

Él.

En descuidos creamos universos,
que de la nada se convirtieron en
nuestro único universo, sin necesidad
de tener más, solo uno, el nuestro,
compuesto de nosotros dos.

Él es la persona con la que yo siempre había soñado, quizás no sea exactamente igual, pero él es mejor, porque él es real, y tiene cosas que ni yo había soñado con mi prototipo de hombre, exactamente esa imagen se ha quedado mucho más atrás desde que vino él. Desde que su vista fue a la mía. Desde que me dio su mano.

Me ha demostrado tanto en tan poquísimo tiempo, incluso de antes, de cuando éramos simples amigos, referiéndonos como "tite y sobri" con sus bromas y sus charlas, siempre lo que más me encantó de él desde un principio era su sinceridad, puede que doliesen pero me hacía ver las cosas y su pensamiento profundo me importaba, y ante todo la bondad que tenía conmigo, nunca tuvo ningún trato malo, siempre me proporcionaba sonrisa. Y es que aveces pasan cosas desagradables que te hacen ver y pensar si es que hay algo, porque desde que entró en el hospital no paraba de pensar en él, saber en todo momento como estaba, de llorarle en las malas y darle toda clase de apoyo, y sobre todo de ir a verle cuanto pudiera a verle, era una necesidad de saber que estaba bien, y al salir toda esa tranquilidad que vino a mi mente, y asaltar mas dudas de las que yo quería escapar, las evitaba, por una persona la cual piensas que es tu amiga, pero hay casos que el amor gana, a mí me ganó, no pude evitar el enamorarme de él, de querer estar con él, de besarle, de que fuese esa persona especial con la que poder compartir tu vida, no me arrepiento de nada de lo que hice, porque ahora estoy tan orgullosa de todo esto, que me entran ganas de gritarlo por la ventana, por las calles, todo lo que le quiero, todo lo que he podido presenciar a su lado, todos los momentos especiales, todos esos nervios que me comían, pero al fin rompimos barreras y estamos donde estamos, y seguiremos estando hasta el final.
Desde un principio te causaba problemas y mas rayamientos de cabeza, pero valoré muchísimo tus ganas de seguir y sobre todo el valor de correr el riesgo de chocarte con una pared, de conseguir abrirme los ojos y ver que lo único que quería era luchar por ti, y de ver que no quería huír.


Él es quien siempre soñé que estaría conmigo en todo momento, dándome todo su amor, comprensión, soportando mis cabreos tontos, mis enfados puntuales, mis momentos mimosones, cuando hace toda clase de cosa para evitar que llore, que si hace falta cualquier cosa hace todo por conseguirlo, con tal de verme feliz, pero a mi lo que realmente me hace feliz es que esté conmigo, todo lo demás me parece con menos carencia de sentido, él sin embargo es todo lo que consigue que me llene de energía y que a la vez mi mundo se venga abajo, todo mi control está en su mano, nunca le di esa opción a nadie, pero a él sí, porque sé que nunca será capaz de darle al "botón de destrucción".
Con él he visto lo bonito que es todo, que hasta en la más densa oscuridad hay un rayito de luz pequeñito, y que en todo blanco y negro hay una pequeña partícula llena de color intenso.
Con él he aprendido lo que significa la palabra confianza, lo que es tener el valor de dejarlo todo por él, de socorrerle cuando tenga la mas mínima necesidad de verme, de un abrazo, de un beso, de cualquier cosa.
Él se llama Francisco Pérez Artero, el hombre de mi vida.

Te amo.
Solo tú,
solo yo,
solo nosotros.

miércoles, 29 de agosto de 2012

La noche eterna, sin fin.

Una sonrisa que gusta ver, es demasiado necesaria, sangre que se congela cuando su palpito deja de ser frecuente.



Yo sé que no soy perfecta, que varias piezas me sobran y otras que se necesitan en un número demasiado alto, pero siempre va a ser así, quiero poder decidir.

Luz...Ahora, vuelve a mí.

En mi corea mental, hay un bloqueo bestial, y desde este rincón, a veces solo recuerdo aquel espejo donde se reflejaba todo lo de color rojo, y apenas los trozos azules, sin embargo se va desvaneciéndose, ahora el azul se va apoderando de todo, todo se va enfriando, tu mente sigue recordando todo paso por paso, detalle por detalle, pero tu tensión cerebral te bloquea y no te deja ya ni pensar, es como un sueño fractal, sería un gran paso más, para la humanidad e incluso para mí, mostrar mi cara oculta a los demás, ser Alicia, y dejar de ser menos Alicé.



Es como cuando sueñas que nadie te ve.