Lo siento pero no entiendo de donde viene todo esto, creí que estábamos bien, pero mi cabeza, otra vez descontrolada, ha decidido tomar de nuevo las riendas de mis neuronas, mi sistema nervioso está fuera de control, el cual se fuerza entre mi mandíbula y puños, sé que todo está en mi cabeza.
Mi cerebro, aquel que ni es capaz de crear la memoria a corto plazo en a largo plazo, la que se compromete a dedicar grandes borrones de mi memoria(?) sin venir a cuento y mucho menos a lo que podría provocarme, me afecta mucho este tema, sí, por eso actúo de manera equívoca con malas palabras o actos y mandándoos a la mierda porque ya no sé que creer, no sé que es lo que sé y lo que no, y mucho menos en quien debo fiarme, las palabras cada vez las uso menos, les cojo más asco cada día, odio hablar con la gente y a la vez lo adoro, me encanta establecer una charla, pero no una conversación , porque las pequeñas charlas las sé guardar y son las únicas que recuerdo, y puedo defenderme con ellas, pero las conversaciones me superan, no recuerdo nada, y cuando dicen si pasó esto o lo otro no sé que decir..no sé que fue lo que pasó o lo que se dijo o quien lo dijo o como lo dijo, poco a poco ese miedo me está devorando cada día más, y la gente se aprovecha de eso, pero cuando sé que esta vez tengo la razón porque lo recuerdo solo hay cabreos de por medio porque tengo "mala memoria" simplemente porque no sea capaz.. y es que así cada vez me siento más inútil y que más gente deje de contar conmigo por aquello, de veras, gracias por hacer que cada vez me fíe menos de mi, y de vosotros.
La debilidad se obstruye en mis venas, cada vez mayor número de gente me grita que les busque o porque no los busco, pero no he buscado a nadie, porque llevo días buscándome yo.
domingo, 28 de abril de 2013
sábado, 9 de febrero de 2013
Solo es un reflejo.
Con valor, seré más raudo que un río bravo, tendré la fuerza de un gran tifón, con la energía del fuego ardiente.
Son malas rachas dice la gente, es la rutina dice tu otro ser, es la observación piensa tu mente, quizás llegó el momento de enfrentarse a los verdaderos retos dicta el corazón.
Harás un hombre de mi, y seré el mejor para ti, no puedo ya ni respirar, como desearía saber nadar en este mar intrépido lleno de grandes olas espumosas, que bailan al son del fuerte viento y de sus roces con las grandes rocas, intentas coger lo que sea y lo único que pillas son trozos de madera temporales, las pierdes y vuelves al mismo reto, adelante y aguanta, mejora tus pulmones, que no se note tu falta de atención y falta de control. Aunque hoy sea un patético sé que harás un hombre de mi, me darás tu mano una vez más y me llevarás a la cima con ayuda de mi intelecto y mi gran ignorancia, así solo sabremos donde ir cuando más nos necesitemos, ese lugar donde la tormenta cesa y esos suelos dejan de ser resbaladosos para mis torpes piececitos y nos sentemos en aquella orilla cálida, y las caídas del sol solo sea lo mejor del día.
Pasión, deber, valor, virtud, pues tú ya lo lograste, ahora yo.
Son malas rachas dice la gente, es la rutina dice tu otro ser, es la observación piensa tu mente, quizás llegó el momento de enfrentarse a los verdaderos retos dicta el corazón.
Harás un hombre de mi, y seré el mejor para ti, no puedo ya ni respirar, como desearía saber nadar en este mar intrépido lleno de grandes olas espumosas, que bailan al son del fuerte viento y de sus roces con las grandes rocas, intentas coger lo que sea y lo único que pillas son trozos de madera temporales, las pierdes y vuelves al mismo reto, adelante y aguanta, mejora tus pulmones, que no se note tu falta de atención y falta de control. Aunque hoy sea un patético sé que harás un hombre de mi, me darás tu mano una vez más y me llevarás a la cima con ayuda de mi intelecto y mi gran ignorancia, así solo sabremos donde ir cuando más nos necesitemos, ese lugar donde la tormenta cesa y esos suelos dejan de ser resbaladosos para mis torpes piececitos y nos sentemos en aquella orilla cálida, y las caídas del sol solo sea lo mejor del día.
Pasión, deber, valor, virtud, pues tú ya lo lograste, ahora yo.
lunes, 21 de enero de 2013
Tocarte por dentro, besar.
Una idea, un continente, una mirada.
¿De quien es este cielo? ¿De quien?
La pequeña Alicé con el paso del tiempo fue poco a poco consumiéndose sobre sí misma, una fuga le hizo pararse en sí, gritar S.O.S no le servía de nada, ya que nadie nunca acudía a sus indicaciones de luz, humo, fotos y palabras.
Decidió caer sobre sus pies y pensar lo que le vendría delante, que los cambios siempre tienden a ser buenos, pero los malos, por muy malos que sean, algún fin tienen, que su significado lo tiene que buscar, tiene esa gran manía de buscarlo todo, sus por que y sus broncas, de por que se siente de esa manera, que solo quiere gritar y escapar de su monotomía, echar en falta tantas cosas del pasado, notar la ausencia de cosas, palabras, hechos, costumbres, reacciones, personas... y no asume que esto sea así, no lo quiere aceptar, y se basa en dar patadas a todo lo que pilla, llorar de rabia, enfadarse con el mundo y huir.
(Siempre huir...)
Cayó en la cuenta de su inestabilidad emocional va conjunta en todo, a lo largo del día si ha sentido una enorme alegría en un rango de 14 horas máximas, las otras 10 sabe que acabará mal, y si eso, derramando lágrimas sin saber ni la causa, dudar 24 horas del día porque en todo momento tiene ese nudo en la garganta que le persigue a cada rincón de cada lugar, le gusta esconderse y que nadie la vea, pero cuando no puede tiende a vivir en un silencio, agachar su mirada, reír con fuerza y timidez, sentirse alejada, y poco a poco ir huyendo, sus párpados cada vez le pesan más, notar rechazo donde no lo hay, y un sin fin de gilipolleces que pasa por su pequeña mente llena de ideas de un futuro no muy lejano.
Le encanta jugar con la gente, en su buen sentido, y que estos le correspondan en su diversión, poco a poco ve que cada vez está menos saturada, le faltan momentos por vivir y seguir, por plasmarlos y volver a resucitar esa pequeña parte derrumbada, ya en ruinas.
Es su manía el culparse de todo.
Y gritar en braille "socorro"
¿De quien es este cielo? ¿De quien?
La pequeña Alicé con el paso del tiempo fue poco a poco consumiéndose sobre sí misma, una fuga le hizo pararse en sí, gritar S.O.S no le servía de nada, ya que nadie nunca acudía a sus indicaciones de luz, humo, fotos y palabras.
Decidió caer sobre sus pies y pensar lo que le vendría delante, que los cambios siempre tienden a ser buenos, pero los malos, por muy malos que sean, algún fin tienen, que su significado lo tiene que buscar, tiene esa gran manía de buscarlo todo, sus por que y sus broncas, de por que se siente de esa manera, que solo quiere gritar y escapar de su monotomía, echar en falta tantas cosas del pasado, notar la ausencia de cosas, palabras, hechos, costumbres, reacciones, personas... y no asume que esto sea así, no lo quiere aceptar, y se basa en dar patadas a todo lo que pilla, llorar de rabia, enfadarse con el mundo y huir.
(Siempre huir...)
Cayó en la cuenta de su inestabilidad emocional va conjunta en todo, a lo largo del día si ha sentido una enorme alegría en un rango de 14 horas máximas, las otras 10 sabe que acabará mal, y si eso, derramando lágrimas sin saber ni la causa, dudar 24 horas del día porque en todo momento tiene ese nudo en la garganta que le persigue a cada rincón de cada lugar, le gusta esconderse y que nadie la vea, pero cuando no puede tiende a vivir en un silencio, agachar su mirada, reír con fuerza y timidez, sentirse alejada, y poco a poco ir huyendo, sus párpados cada vez le pesan más, notar rechazo donde no lo hay, y un sin fin de gilipolleces que pasa por su pequeña mente llena de ideas de un futuro no muy lejano.
Le encanta jugar con la gente, en su buen sentido, y que estos le correspondan en su diversión, poco a poco ve que cada vez está menos saturada, le faltan momentos por vivir y seguir, por plasmarlos y volver a resucitar esa pequeña parte derrumbada, ya en ruinas.
Es su manía el culparse de todo.
Y gritar en braille "socorro"
viernes, 2 de noviembre de 2012
Él.
En descuidos creamos universos,
que de la nada se convirtieron en
nuestro único universo, sin necesidad
de tener más, solo uno, el nuestro,
compuesto de nosotros dos.
Él es la persona con la que yo siempre había soñado, quizás no sea exactamente igual, pero él es mejor, porque él es real, y tiene cosas que ni yo había soñado con mi prototipo de hombre, exactamente esa imagen se ha quedado mucho más atrás desde que vino él. Desde que su vista fue a la mía. Desde que me dio su mano.
Me ha demostrado tanto en tan poquísimo tiempo, incluso de antes, de cuando éramos simples amigos, referiéndonos como "tite y sobri" con sus bromas y sus charlas, siempre lo que más me encantó de él desde un principio era su sinceridad, puede que doliesen pero me hacía ver las cosas y su pensamiento profundo me importaba, y ante todo la bondad que tenía conmigo, nunca tuvo ningún trato malo, siempre me proporcionaba sonrisa. Y es que aveces pasan cosas desagradables que te hacen ver y pensar si es que hay algo, porque desde que entró en el hospital no paraba de pensar en él, saber en todo momento como estaba, de llorarle en las malas y darle toda clase de apoyo, y sobre todo de ir a verle cuanto pudiera a verle, era una necesidad de saber que estaba bien, y al salir toda esa tranquilidad que vino a mi mente, y asaltar mas dudas de las que yo quería escapar, las evitaba, por una persona la cual piensas que es tu amiga, pero hay casos que el amor gana, a mí me ganó, no pude evitar el enamorarme de él, de querer estar con él, de besarle, de que fuese esa persona especial con la que poder compartir tu vida, no me arrepiento de nada de lo que hice, porque ahora estoy tan orgullosa de todo esto, que me entran ganas de gritarlo por la ventana, por las calles, todo lo que le quiero, todo lo que he podido presenciar a su lado, todos los momentos especiales, todos esos nervios que me comían, pero al fin rompimos barreras y estamos donde estamos, y seguiremos estando hasta el final.
Desde un principio te causaba problemas y mas rayamientos de cabeza, pero valoré muchísimo tus ganas de seguir y sobre todo el valor de correr el riesgo de chocarte con una pared, de conseguir abrirme los ojos y ver que lo único que quería era luchar por ti, y de ver que no quería huír.
Él es quien siempre soñé que estaría conmigo en todo momento, dándome todo su amor, comprensión, soportando mis cabreos tontos, mis enfados puntuales, mis momentos mimosones, cuando hace toda clase de cosa para evitar que llore, que si hace falta cualquier cosa hace todo por conseguirlo, con tal de verme feliz, pero a mi lo que realmente me hace feliz es que esté conmigo, todo lo demás me parece con menos carencia de sentido, él sin embargo es todo lo que consigue que me llene de energía y que a la vez mi mundo se venga abajo, todo mi control está en su mano, nunca le di esa opción a nadie, pero a él sí, porque sé que nunca será capaz de darle al "botón de destrucción".
Con él he visto lo bonito que es todo, que hasta en la más densa oscuridad hay un rayito de luz pequeñito, y que en todo blanco y negro hay una pequeña partícula llena de color intenso.
Con él he aprendido lo que significa la palabra confianza, lo que es tener el valor de dejarlo todo por él, de socorrerle cuando tenga la mas mínima necesidad de verme, de un abrazo, de un beso, de cualquier cosa.
Él se llama Francisco Pérez Artero, el hombre de mi vida.
Te amo.
que de la nada se convirtieron en
nuestro único universo, sin necesidad
de tener más, solo uno, el nuestro,
compuesto de nosotros dos.
Él es la persona con la que yo siempre había soñado, quizás no sea exactamente igual, pero él es mejor, porque él es real, y tiene cosas que ni yo había soñado con mi prototipo de hombre, exactamente esa imagen se ha quedado mucho más atrás desde que vino él. Desde que su vista fue a la mía. Desde que me dio su mano.
Me ha demostrado tanto en tan poquísimo tiempo, incluso de antes, de cuando éramos simples amigos, referiéndonos como "tite y sobri" con sus bromas y sus charlas, siempre lo que más me encantó de él desde un principio era su sinceridad, puede que doliesen pero me hacía ver las cosas y su pensamiento profundo me importaba, y ante todo la bondad que tenía conmigo, nunca tuvo ningún trato malo, siempre me proporcionaba sonrisa. Y es que aveces pasan cosas desagradables que te hacen ver y pensar si es que hay algo, porque desde que entró en el hospital no paraba de pensar en él, saber en todo momento como estaba, de llorarle en las malas y darle toda clase de apoyo, y sobre todo de ir a verle cuanto pudiera a verle, era una necesidad de saber que estaba bien, y al salir toda esa tranquilidad que vino a mi mente, y asaltar mas dudas de las que yo quería escapar, las evitaba, por una persona la cual piensas que es tu amiga, pero hay casos que el amor gana, a mí me ganó, no pude evitar el enamorarme de él, de querer estar con él, de besarle, de que fuese esa persona especial con la que poder compartir tu vida, no me arrepiento de nada de lo que hice, porque ahora estoy tan orgullosa de todo esto, que me entran ganas de gritarlo por la ventana, por las calles, todo lo que le quiero, todo lo que he podido presenciar a su lado, todos los momentos especiales, todos esos nervios que me comían, pero al fin rompimos barreras y estamos donde estamos, y seguiremos estando hasta el final.
Desde un principio te causaba problemas y mas rayamientos de cabeza, pero valoré muchísimo tus ganas de seguir y sobre todo el valor de correr el riesgo de chocarte con una pared, de conseguir abrirme los ojos y ver que lo único que quería era luchar por ti, y de ver que no quería huír.
Él es quien siempre soñé que estaría conmigo en todo momento, dándome todo su amor, comprensión, soportando mis cabreos tontos, mis enfados puntuales, mis momentos mimosones, cuando hace toda clase de cosa para evitar que llore, que si hace falta cualquier cosa hace todo por conseguirlo, con tal de verme feliz, pero a mi lo que realmente me hace feliz es que esté conmigo, todo lo demás me parece con menos carencia de sentido, él sin embargo es todo lo que consigue que me llene de energía y que a la vez mi mundo se venga abajo, todo mi control está en su mano, nunca le di esa opción a nadie, pero a él sí, porque sé que nunca será capaz de darle al "botón de destrucción".
Con él he visto lo bonito que es todo, que hasta en la más densa oscuridad hay un rayito de luz pequeñito, y que en todo blanco y negro hay una pequeña partícula llena de color intenso.
Con él he aprendido lo que significa la palabra confianza, lo que es tener el valor de dejarlo todo por él, de socorrerle cuando tenga la mas mínima necesidad de verme, de un abrazo, de un beso, de cualquier cosa.
Él se llama Francisco Pérez Artero, el hombre de mi vida.
Te amo.
Solo tú,
solo yo,
solo nosotros.
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